Distintas Opiniones

Grupos de investigación S.A.

Redactado por: Ing. Gustavo Andrés Lizio.

grupos-de-investigacion-saLa competencia en un mercado es la lucha por la clientela. Hay competencia cuando se puja por ofrecer lo mismo o algo que lo pueda reemplazar. Esta lucha debe realizarse dentro de ciertas pautas para ser leal. De lo contrario, será desleal. Y cuando es desleal se convierte en un acto ilícito que a veces, según lo establezca la legislación, alcanza la categoría de delito. Su realización causará un daño resarcible y, desde luego, la justicia ordenará su cese.

En una época en la que tanto se habla de la necesidad de que las universidades sean más emprendedoras, conviene abordar un tema que, a pesar de estar en boca de todos, no recibe la atención que merece por ser ciertamente delicado.

Ningún lector es ajeno a las numerosas críticas que suelen hacerse a las universidades por “competencia desleal” cuando prestan servicios tecnológicos, a costos subvencionados con fondos públicos, que pueden ofrecer perfectamente las empresas.

Hace muchos años, casi desde sus comienzos, que las universidades, a través de los distintos grupos de investigación, prestan servicios y desarrollan productos para clientes del sector público y privado. Estas actividades se desenvolvían dentro de un marco de respeto y ética por parte de las universidades ya que los servicios y productos que se desarrollaban eran para suplir necesidades sobradamente justificadas, generalmente por el interés público, y cuando dichos servicios y productos no se encontraban ofertados por el mercado.

En la actualidad pareciera que se han sobrepasado todos los límites. Hoy en día es muy común encontrar grupos de investigación dentro de las universidades que más que investigar se dedican a prestar servicios y a realizar productos, tanto para el sector público como para el sector privado, en donde en la mayoría de los casos, esos mismos servicios y productos se encuentran ofertados y pueden ser perfectamente desarrollados por los profesionales que las mismas universidades forman.

En este contexto las cuestiones a analizar son: ¿Cuál es el rol fundamental de las universidades? ¿Es correcto que las universidades en vez de allanarle el camino a sus egresados se pongan a competir con ellos en el mercado laboral? ¿Es correcto que se utilicen fondos del ministerio de educación para subsidiar MiniPymes dentro del claustro académico?

El problemas más grave de toda esta situación es que la desigualdad de recursos y prestigio, que tienen los profesionales independientes frente a los grupos de investigación de las universidades, termina provocando que los trabajos más importantes acaben en mano de los mencionados grupos de investigación.

A modo de listado expreso los principales recursos que hacen a la desigualdad:

  • Espacios de trabajos cedidos por las universidades, los mismos cuentan con todos los servicios cubiertos (luz, teléfono, internet, climatización, equipamiento informático, mobiliario, etc.).
  • Instrumentos de medición. Equipos adquiridos por las universidades.
  • Colaboradores de muy bajo costo. En la mayoría de los casos becarios o alumnos que están cursando la PPS (Practica Profesional Supervisada).
  • Logo de la universidad. Insignia que denota prestigio.
  • Figura jurídica establecida por la universidad. En general la responsabilidad final termina recayendo sobre la institución.
  • Condiciones tributarias preferenciales.
  • En muchos casos se dispone de lugar de estacionamiento y vehículos para realizar tareas de campo.

Como podrán observar es casi imposible, analizando la estructura de costos, que un profesional pueda competir contra semejante estructura y no debemos olvidar que la mayoría de las universidades son públicas y los fondos los pagamos entre todos.

Para que se comprenda el estado actual de la situación, se han detectado casos en donde los grupos de investigación han desarrollado los trabajos con personal ajeno, simplemente han subcontratado la tarea, lo que en la calle se conoce como “pasa mano”.

Un último detalle no poco menor es que la mayoría de los profesionales que trabajan en los diferentes grupos de investigación no se encuentran matriculados y los trabajos que se realizan no se registran en el CIEC como lo establece la Ley 7673.

Para finalizar y a modo de ejemplo voy a listar unas cuantas actividades que he detectado en mí andar profesional: termografías, mediciones de calidad de energía, mediciones de RNI, desarrollo de proyectos, simulaciones de procesos industriales, mediciones de PAT, desarrollo de software, mediciones acústicas, diseño de equipos, auditarías de todo tipo, estudios de factibilidad, etc.

Soy un convencido defensor de que los grupos de investigación trabajen para la sociedad y estén atentos a sus necesidades, pero también insisto en que los investigadores deben evitar la tentación de vender servicios y productos repetitivos a costos subvencionados. Los grupos de investigación tienen su lugar y nadie se los va a quitar, y es el de transferir know-how mediante prototipos e intervenir en ciertas cuestiones legales en donde se necesite independencia de criterio.

Las preguntas que me formulo son: ¿Hasta cuándo los profesionales vamos a permitir semejante atropello? El CIEC, que debiera defender nuestros derechos, ¿qué postura tiene al respecto y qué medidas a implementado para solucionar este problema?

Espero que este artículo sirva de puntapié inicial para un tema que necesita un urgente debate.

6 comments for “Grupos de investigación S.A.

  1. Juan Possetto
    19 agosto, 2014 at 20:46

    muy bueno el articulo

  2. Juan Aparicio
    20 agosto, 2014 at 12:36

    Muy buen artículo.

  3. Ruben Roberto Levy
    20 agosto, 2014 at 22:26

    Estimado Andrés trataré de conceptualizar el asunto para explicar lo que hace la Facultad de Ingeniería respecto a lo que muy bien has comentado.
    En principio, los profesionales actuantes en los denominados Centros de Vinculación, salvo pocas excepciones, no ejercen la profesión en forma legal como lo establece la ley de colegiación y demuestran un desprecio total por la necesidad de una matrícula, que es lo que corresponde, pues sin matrícula ni la UNC ni nadie puede asegurar que ese profesional tiene el título que dice que tiene, pero bueno, esos personajes forman el marco de las elecciones indirectas que son el método antidemocrático que entroniza a directores, decanos y rectores.
    Así las cosas el paquete viene completo CIEC, UNC, cargos y trenzas son parte de lo mismo, elecciones manipuladas tanto en la UNC como en el CIEC y eso lo vimos en la última elección de nuestro colegio que quedará en la historia de la vergüenza. Saludos.

  4. Ing. Guillermo Scholtis
    22 agosto, 2014 at 12:20

    Muy bueno el articulo, pero como le expresa Ruben, esto ya tiene muchos años de vigencia lo mismo que la negativas a matricularse por parte de los profesionales, que a propósito, en EPEC, también actúan y ejercen profesionales y se les pagan como tal y no están matriculados. Apoyo el comentario de Ruben.

  5. Miret Pablo
    23 agosto, 2014 at 11:34

    Muy bueno el artículo, lamentablemente son las famosas avivadas. Felicito al Ing. Lizio

  6. Jorge Luis Faure
    23 agosto, 2014 at 15:07

    Es un problema importante, interesante para debatirlo y algo complicado para mi.Estuve leyendo la ley a propósito de este artículo del Ing. Lizio y me parece que habría un ejercicio ilegal de la profesión, Art. 13. También eso llevaría a ejecutar el código de ética profesional,TÍTULO III,cap.1, art. 14,y aquí viene mi duda¿fue sometido a la resolución del Poder Ejecutivo?.Tal vez sí, pero yo no estoy enterado.
    Por otro lado,¿podría hacer algo el CIEC si hay un convenio con la Universidad Nacional que tal vez quedaría fuera de la jurisdicción Córdoba? Coincido plenamente en que es una competencia desleal cuando no hay una investigación de por medio y se usan procedimientos habituales del ejercicio de la profesión.Gracias a todos por participar

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